Con solo unos pocos usos, las marcas de sudor se convierten en manchas rígidas y amarillentas difíciles de eliminar. Las manchas de sudor son unas de las más antiestéticas. Te hacen sentir poco higiénico, y una camisa blanca con zonas amarillas puede acabar en la basura tras varios lavados fallidos, o relegada a "solo bajo una chaqueta".
Estas manchas son especialmente resistentes debido a la reacción entre la urea (una proteína descompuesta presente en la transpiración, similar a la orina), las sales y los componentes de los antitranspirantes. Esta combinación las hace persistentes, pero no imposibles de eliminar. Si solo has lavado la prenda con el resto de la ropa, estás rindiéndote demasiado pronto.
Usar cloro solo empeora el problema, fijando aún más las manchas.
¿Qué hacer cuando el sudor "arruina" tu ropa? Tienes varias opciones efectivas, especialmente en zonas resistentes como los cuellos de las camisas.