El agua dura, rica en minerales como calcio y magnesio, deja depósitos blanquecinos en las ventanas tras evaporarse [fuente: Britannica]. Con el tiempo, el sol endurece estas escamas, creando una textura áspera y turbidez [fuente: pulido de vidrio]. A continuación, un método infalible para eliminarlas.
- Prepara una mezcla de agua y vinagre blanco en partes iguales.
- Remoja una toalla en la solución.
- Presiona la toalla sobre las manchas ásperas de la ventana y déjala actuar 1-2 minutos. La acidez del vinagre ablanda los minerales. Si es posible, cuelga la toalla para que se adhiera.
- Frota y repite hasta eliminar las manchas por completo.
- Seca con un paño limpio y, opcionalmente, aplica un spray abrillantador para un acabado perfecto.
Otra técnica probada es frotar las manchas con vino blanco [fuente: BBC].