Al pintar en climas fríos, sigue siempre las recomendaciones del fabricante. La mayoría de las pinturas a base de látex tradicionales no curan por debajo de 60 °F (15,6 °C). En temperaturas más bajas, la pintura puede cambiar de color, sonrojarse o florecer (aparecer lechosa, manchada o turbia), perder brillo en algunas zonas, o gotear.
Incluso si la temperatura supera los 60 °F (15,6 °C) durante la aplicación, baja al anochecer y se forma rocío. Si la pintura no está seca, deja de curar y la humedad penetra, acortando su vida útil, causando problemas de adhesión, lixiviación o moho.
Idealmente, mantén la temperatura en el rango recomendado por 48 horas post-aplicación. La mayoría de pinturas látex y alquídicas necesitan al menos 4 horas para secar antes de la humedad. Pinta temprano para permitir secado antes del atardecer. Otros consejos: calienta la pintura en un lugar cálido y la superficie antes de empezar.
Si es imprescindible pintar en frío, usa pinturas especiales para hasta 35 °F (1,7 °C). O emplea una pistola de aire caliente: pinta áreas pequeñas, sécalas sistemáticamente a baja temperatura (86-266 °F o 30-130 °C). Evita configuraciones altas, usadas para remover pintura. Aun así, espera condiciones óptimas para resultados profesionales duraderos.