Las manchas de sangre son de las más difíciles de quitar de la ropa, pero con el tratamiento adecuado se pueden eliminar sin complicaciones. Lo ideal es actuar inmediatamente, antes de que se sequen y se adhieran a la tela. Si no es posible, pretrata la prenda antes de lavarla. En este artículo de unComo, compartimos consejos expertos y probados para quitar manchas de sangre de forma segura y efectiva.
Pasos a seguir:
Recuerda: las manchas de sangre siempre se eliminan con agua fría. El agua caliente fija la proteína de la sangre a la tela, haciendo imposible su remoción.
Si la mancha es fresca, enjuaga inmediatamente con agua fría y jabón neutro o lavavajillas. Elimina la mayor cantidad posible de sangre.
Frota suavemente con las manos para desprender la sangre de la tela y reducir la mancha.
Si persiste, aplica detergente líquido directamente sobre la mancha, deja actuar 10 minutos, frota y enjuaga con agua fría.
Una vez tratada, introduce la prenda en la lavadora con tu ciclo habitual para un acabado impecable.
Para manchas secas, diluye 1 cucharada de amoniaco en 1 taza de agua fría y aplica sobre la mancha. Deja actuar, frota y enjuaga.
En colchones o superficies no lavables, aplica agua oxigenada directamente sobre la mancha para descomponerla.
También puedes usar quitamanchas comerciales específicos para sangre, siguiendo las instrucciones del envase.