Los paneles de yeso, también conocidos como placas de yeso o drywall, se fabrican prensando yeso natural entre dos capas de papel resistente. Son ideales para paredes y techos interiores: más rápidos de instalar que el enlucido tradicional y accesibles sin necesidad de mano de obra especializada. Sin embargo, para fijarlos a montantes de madera o metal, usa tornillos específicos con roscas profundas que evitan hundimientos o grietas.
Los paneles de yeso se fijan con clavos, tornillos o cinta adhesiva. Los clavos para yeso tienen un vástago estriado y cabeza ancha para una buena penetración. Para mayor seguridad, coloca un segundo clavo a 5 cm (2 pulgadas) del primero y espacia los pares cada 15-20 cm (6-8 pulgadas). Los tornillos ofrecen mayor sujeción y permiten un espaciado mayor: 30-41 cm (12-16 pulgadas). En montantes metálicos, emplea tornillos para yeso con una atornilladora específica. La cinta une paneles nuevos con existentes, pero siempre refuérzala con clavos o tornillos.
Para colgar objetos pesados, combina tornillos para yeso con anclajes plásticos que distribuyen el peso. Elige anclajes del tamaño exacto del tornillo. Perfora un orificio profundo, inserta el anclaje hasta que quede alineado con la pared, y atornilla el tornillo en su lugar.