La barrera de vapor es un elemento clave en la construcción de edificios para controlar la humedad. Actividades cotidianas como lavar platos, ropa, ducharse o incluso respirar generan vapor de agua en el interior del hogar. En invierno, este vapor busca escapar hacia el exterior frío. Instalarla en el lado interior cálido de las paredes de ladrillo de cemento previene la condensación y reduce fugas de aire a través de paredes y aislamiento. Colocarla en el lado frío (interior del ladrillo) atraparía la humedad y agravaría los problemas.
Puede usar cualquier material impermeable al vapor, como polietileno de 0,05 a 0,2 mm de grosor (0,002 a 0,008 pulgadas). Evite papel kraft o con aluminio, ya que no sella completamente las uniones, permitiendo el paso de humedad.
Dado que ninguna barrera es perfecta, cree una vía de ventilación para drenar cualquier humedad residual. Instale grapando sobre el aislamiento o con masilla. Superponga las solapas del aislamiento y grape a los montantes. Solape varios centímetros en juntas para evitar filtraciones. Grape también alrededor de marcos de ventanas. Deje sobrante en esquinas para evitar roturas al colocar yeso. Una vez instalada, proceda con las paredes interiores.