El cuidado de las toallas es clave para preservar su frescura y esponjosidad. Tras varios lavados, pierden su aroma limpio y suavidad. A diferencia de la ropa habitual, requieren un lavado especial, incluso las nuevas. Descubre qué hacer y qué evitar, basado en recomendaciones expertas.
Lo que SÍ hacer:
- Remoja las toallas nuevas toda la noche en unos 15-20 litros de agua con una taza de amoniaco. Al día siguiente, lávalas en agua fría con una taza de vinagre blanco y una taza de detergente para ropa [fuente: ERC Wipe].
- Pasa las toallas nuevas por ciclos de centrifugado en la secadora varias veces para eliminar pelusa sobrante. Limpia el filtro tras cada ciclo.
- Lava las toallas de microfibra siempre en agua fría [fuente: Doctor Joe].
- Seca las toallas de microfibra al aire libre cuando sea posible; usa la temperatura más baja en la secadora si no.
- Añade una taza de vinagre blanco cada pocos lavados para eliminar olores a humedad y residuos [fuente: ERC Wipe].
- Incorpora media taza de bicarbonato de sodio en la carga para recuperar la esponjosidad [fuente: Good Morning America].
Lo que NO hacer:
- Nunca uses lejía ni suavizante de telas [fuente: Doctor Joe, ERC Wipe].
- No laves toallas viejas con nuevas [fuente: ERC Wipe].
- Evita mezclar toallas de distintos colores.
- No combines diferentes tipos de toallas.
- Lávalas por separado de otras prendas.
- Nunca sobrecargues la lavadora o secadora [fuente: Doctor Joe].