Los acabados epóxicos para pisos son una excelente opción para garajes, lavanderías o sótanos: atractivos, fáciles de limpiar y altamente duraderos. Se aplican sobre concreto nuevo o existente, resisten calor, óxido, ácidos, sal, agua y manchas de aceite o grasa. Disponibles en múltiples colores para adaptarse a tu decoración, y muchos se instalan sin necesidad de profesionales.
El principal desafío al aplicar epoxi sobre pisos existentes es preparar la superficie adecuadamente para una adherencia óptima. Elimina toda grasa y aceite, asegúrate de que esté completamente seca y lo más nivelada posible.
El mayor riesgo surge con residuos de adhesivo cutback (a base de asfalto, común en baldosas de vinilo o asfalto antiguas), que suelen contener asbesto o sílice cristalina. Evita métodos que generen polvo como chorro de arena, raspado seco o barrido, ya que inhalar partículas es extremadamente peligroso. Si hay mucho adhesivo, cubre con un contrapiso resistente antes del epoxi. Para removerlo, consulta regulaciones locales sobre materiales peligrosos.
En casos específicos, el raspado en húmedo puede ser viable con extrema precaución, pero es recomendable contratar profesionales. Consulta las guías del Resilient Floor Coverings Institute, especialmente sus Prácticas recomendadas para la remoción de revestimientos flexibles de pisos.