Para detectar rayas, limpia un lado con trazos horizontales y el otro con verticales. Las ventanas lucen impecables si se limpian regularmente, al menos dos veces al año por dentro y por fuera. Aquí tienes técnicas probadas para lograr resultados profesionales:
- Limpia un lado de la ventana con trazos horizontales y el otro con verticales para identificar fácilmente cualquier raya.
- Usa una escobilla de goma con mango largo o una combinación de esponja y escobilla para ventanas grandes, evitando así las temidas rayas.
- Elimina pequeños rasguños en el vidrio puliendo las zonas afectadas con pasta de dientes.
- Elige un día nublado para lavarlas, ya que el sol directo seca la solución antes de poder pulir correctamente.
- Limpia las esquinas con un cepillo de dientes suave o un bastoncillo de algodón.
- Para un brillo extra, usa camisetas de algodón bien lavadas o pañales de tela viejos. También puedes frotar un borrador de pizarra limpio sobre la ventana seca para un efecto diamantino.
- Pule las ventanas con periódico arrugado hasta lograr un brillo resplandeciente; deja una capa antiadherente a la suciedad.
- Limpia de arriba hacia abajo para evitar goteos.
- Protege la carpintería: los limpiadores pueden dañar la pintura o el barniz si gotean sobre el alféizar.
Receta casera de limpiacristales efectiva
Un bastoncillo de algodón o cepillo de dientes suave es ideal para las esquinas.
Olvídate de productos caros: estas recetas caseras igualan a los comerciales y te ahorran dinero. Prueba esta fórmula sencilla:
- Mezcla 2 cucharadas de amoníaco, ½ taza de alcohol isopropílico y ¼ cucharadita de detergente lavavajillas.
- Vierte en una botella con pulverizador, rellena con agua y agita bien. Sustituye el amoníaco por 3 cucharadas de vinagre o jugo de limón si prefieres.
- Aplícalo como cualquier limpiador comercial.
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