A veces, ves agua goteando de una tubería y piensas en una fuga. Sin embargo, un examen detallado revela que se trata de sudoración o condensación, no de una avería.
Esto ocurre cuando el agua fría dentro de la tubería entra en contacto con aire cálido y húmedo del entorno. En verano, el aire es naturalmente cálido; en invierno, lo calienta la calefacción. El resultado: gotas de humedad que simulan una fuga.
La solución más efectiva es aislar las tuberías. Usa cintas autoadhesivas gruesas antigoteo, diseñadas para adherirse fácilmente a superficies problemáticas.
Antes de aplicar la cinta, seca bien la tubería. Envuelve la cinta cubriendo completamente la tubería y accesorios. La sudoración desaparecerá por completo.
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