¿Sabes cómo actuar si falla tu termostato? Un termostato es un dispositivo de control altamente sensible que detecta incluso los cambios mínimos de temperatura. Aunque cuenta con menos componentes propensos a averías que otros elementos del sistema de calefacción y refrigeración, puede originar problemas significativos.
Una cubierta mal instalada o dañada accidentalmente puede impedir que arranque el calefactor o el aire acondicionado. Si la base está desalineada, el funcionamiento será errático. El problema más frecuente, sin embargo, es la acumulación de suciedad, que altera su calibración e interfiere en su precisión. Por ejemplo, un termostato ajustado a 70 °F (21 °C) que mantiene 73 °F (23 °C) puede incrementar tu factura energética hasta un 7 %.
Para prevenirlo, verifica su precisión anualmente antes de la temporada de calefacción.
Otros fallos comunes provienen de interruptores flojos o cables corroídos cerca del elemento bimetálico. Aprieta las conexiones sueltas con un destornillador y elimina la corrosión con un hisopo de algodón.