Si deseas renovar las paredes de una estancia y hacerla visualmente más alta, pintar rayas verticales es una excelente opción. Unas rayas perfectamente paralelas crean una ilusión óptica de altura, elevando el techo a la vista. Si prefieres alargar el espacio, opta por rayas horizontales. Aunque las rayas aportan dinamismo y color, no son ideales para zonas de estudio o alto tránsito. Lo recomendable es aplicarlas solo en una pared para evitar recargar el ambiente. En unCOMO te explicamos cómo pintar una pared a rayas paso a paso con consejos expertos.
Pintar la pared con un color base
El primer paso para pintar una pared a rayas es aplicar un color base uniforme en toda la superficie, preferiblemente un tono claro o blanco para potenciar el efecto de las rayas. Deja secar completamente antes de continuar. Luego, mide el punto medio de la pared y divide el espacio en franjas iguales, asegurándote de que las esquinas queden simétricas y con el mismo grosor.
Pintar una pared a rayas verticales
Para rayas verticales perfectas, usa un hilo de plomada: fija un extremo en el techo y deja caer el otro con un peso para obtener una línea recta. Marca las franjas con lápiz, cubre los bordes con cinta de pintor de calidad y pinta el interior. Retira la cinta una vez seca la pintura. Las rayas anchas funcionan mejor; colores suaves crean calma, mientras que tonos intensos aportan modernidad y energía.
Pintar rayas horizontales en la pared
Para un efecto de amplitud, pinta rayas horizontales siguiendo el mismo método, pero coloca la cinta de pintor de un lado a otro de la pared. Recuerda que las rayas pueden fatigar la vista, por lo que los expertos recomiendan usarlas en habitaciones de poco uso o zonas de paso como pasillos y recibidores.