El estampado en pared es una alternativa creativa y económica a la pintura tradicional. Permite decorar con patrones e imágenes en colores contrastantes. Existen diversas herramientas para lograrlo, pero las dos técnicas principales son el estampado con tampones prefabricados y el estampado con bloques caseros. Es una forma sencilla, divertida y personalizable de renovar las paredes de tu hogar.
Estampado con Tampones:
Adquiere tampones prefabricados listos para usar. Aplica pintura en la cara del tampón con un rodillo pequeño. Colócalo firmemente en la pared, presiona unos segundos y retíralo con cuidado. ¡Ya tienes tu primer estampado! Repite el proceso tantas veces como desees para crear patrones uniformes.
Estampado con Bloques Caseros:
Usa objetos cotidianos como esponjas o patatas cortadas por la mitad para crear tus bloques. Dibuja la forma deseada en el material, recórtala con cúter, cuchillo o tijeras según corresponda. Carga el bloque con pintura usando un rodillo, presiónalo suavemente sobre la pared sin moverlo y retíralo. Repite para multiplicar el diseño y lograr un efecto decorativo impresionante.