Nada resta más atractivo a tus zapatos que unos cordones blancos sucios y desgastados. Al arrastrarse por el suelo, se ensucian más que el resto del calzado, y su tela porosa absorbe la suciedad rápidamente. Afortunadamente, puedes lavarlos en la lavadora o a mano para que recuperen su brillo y frescura original.
Limpieza de cordones en la lavadora
Si tienes una lavadora disponible y los cordones son de algodón u otro material lavable, este método te ahorra tiempo. Incluso puedes incluirlos en una carga normal de ropa blanca para integrarlo en tu rutina habitual.
Materiales necesarios
- Bolsa de malla para lencería
- Cepillo de dientes de cerdas suaves
- Quitamanchas, como Shout
- Lejía (opcional)
- Detergente para ropa
- Tendedero o superficie similar
Pasos a seguir
- Retira los cordones de los zapatos. Pásalos bajo agua fría corriente y usa un cepillo de dientes para eliminar lodo o suciedad visible.
- Inspecciona los cordones y aplica quitamanchas en zonas descoloridas. Deja actuar 20 minutos.
- Introduce los cordones en la bolsa de malla y ciérrala. Lávalos en la lavadora con detergente en ciclo frío. Puedes añadir otros blancos. Para mayor blancura, agrega una tapa de lejía.
- Al finalizar, saca los cordones, escurre el exceso de agua y cuélgalos a secar al aire. Evita la secadora.
Lavado manual de cordones
Si no tienes una carga completa o prefieres más control, lávalos a mano. Requiere algo más de esfuerzo, pero garantiza resultados impecables.
Materiales necesarios
- Cepillo de dientes de cerdas suaves
- Cuenco o fregadero
- Agua tibia
- Detergente líquido para ropa
- Quitamanchas
- Lejía y guantes de goma (opcional)
- Tendedero o similar
Pasos a seguir
- Enjuaga los cordones bajo agua para quitar suciedad visible. Aplica quitamanchas en manchas y deja reposar.
- Llena un recipiente o fregadero con agua tibia y detergente.
- Remoja los cordones 30 minutos. Si están amarillentos, añade 1 cucharadita de lejía.
- Frota suavemente con el cepillo las zonas restantes. Usa guantes si hay lejía.
- Enjuaga abundantemente con agua limpia, escurre y cuelga a secar.
Limpieza intensiva para cordones muy manchados o amarillentos
Para suciedad extrema, un remojo en lejía diluida (segura según Clorox) restaura su blancura. Siempre usa guantes y ventila bien el área.
Materiales necesarios
- Lejía
- Fregadero o recipiente grande
- Bolsa de malla
- Plato pequeño
- Cepillo de dientes suave
- Guantes de goma
Pasos a seguir
- Pre-limpia con cepillo y agua corriente para eliminar suciedad suelta.
- Llena con 4 litros de agua caliente y añade hasta 3 cucharadas de lejía.
- Introduce los cordones en la bolsa de malla. Sumerge con un plato encima. Remoja solo 5 minutos para no dañar las fibras.
- Retira, enjuaga y lava a máquina o mano. Añade hasta ½ taza de lejía en la lavadora si persisten manchas.
Consejo final para cordones impecables
Con lejía y remojo adecuado, tus cordones blancos lucirán como nuevos, realzando tus zapatos. Prueba estos métodos probados para resultados profesionales.