Al guardar ropa por temporadas, queremos recuperarla lista para usar en cualquier momento. Lamentablemente, el olor a cerrado acumulado obliga a lavarla de nuevo. Te mostramos trucos probados y efectivos para evitar que tu ropa huela a cerrado, basados en prácticas recomendadas para el cuidado textil.
Pasos a seguir:
Antes de guardar cualquier prenda, lávala a fondo. Aunque solo la hayas usado una vez, es clave lavarla si planeas almacenarla por tiempo prolongado para eliminar residuos y bacterias.
Emplea un suavizante perfumado durante el lavado. Tus prendas saldrán más frescas y con un aroma duradero.
Seca la ropa completamente antes de guardarla. La humedad residual genera olor a humedad; sécala al aire libre para un secado óptimo.
En el armario, usa ambientadores específicos: colgantes para perchas o bolitas antimoho disponibles en supermercados para mantener el frescor.
Fabrica ambientadores caseros económicos: introduce lavanda fresca en bolsitas de tela o coloca rodajas de limón (evitando que el jugo manche la ropa). Son desodorantes naturales potentes.
Abre periódicamente las puertas del armario con la ventana abierta para oxigenar las prendas y renovar el aire.
Para guardar la ropa en cajas, elige contenedores herméticos. Añade ambientadores dentro para garantizar que huela bien al reutilizarla.