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La Lejía: Composición Química, Propiedades, Origen y Uso Seguro

La lejía es un líquido químico potente utilizado para desinfectar baños, suelos y superficies, así como para blanquear ropa. En este artículo de expertos, exploramos su principio químico, nombres alternativos, propiedades, origen histórico y medidas de seguridad esenciales para su manejo correcto.

Principio químico de la lejía

La lejía se basa en el hipoclorito de sodio (NaClO), un compuesto químico con cloro en estado de oxidación +1, lo que lo convierte en un oxidante fuerte y económico. Es estable solo en disolución acuosa a pH básico. Al acidificarlo en presencia de cloruros, libera cloro elemental, por lo que debe almacenarse lejos de ácidos. Síntesis: Se obtiene disolviendo cloro elemental en hidróxido de sodio (sosa cáustica): 2 NaOH + Cl2 → NaCl + NaClO + H2O.

Nombres alternativos de la lejía

En España y Latinoamérica se conoce como lejía. En otros países hispanohablantes, como Argentina, se llama lavandina, y en Francia, agua de Javel.

Propiedades de la lejía

La lejía destaca por sus propiedades desinfectantes, blanqueadoras y limpiadoras. Destruye colorantes orgánicos, bacterias y gérmenes, siendo ideal para higiene y lavandería. Sin embargo, es corrosiva: daña piel, ojos, metales como el acero inoxidable (en altas concentraciones) y fibras delicadas como lana, seda o nylon.

Origen histórico de la lejía

Descubierta en 1785 por el químico francés Claude Louis Berthollet para blanquear telas, la lejía (hipoclorito de sodio disuelto en agua) ganó relevancia a finales del siglo XIX cuando Louis Pasteur validó su poder desinfectante contra bacterias y gérmenes.

Precauciones y riesgos de la lejía

Es un producto corrosivo: manténgalo fuera del alcance de niños y use guantes. En concentraciones altas, daña tejidos y superficies. Para blanqueo en algodón, neutralice con vinagre diluido (200 ml en 1 L de agua) y jabón neutro (3-5 g en 1 L). Se descompone en sal y agua, por lo que no daña el medio ambiente una vez agotada su acción.

Qué hacer en caso de intoxicación o contacto con lejía

Enjuague siempre con agua fría abundante (15 minutos mínimo en piel u ojos). Si se ingiere, NO induzca vómito: beba agua fría, leche o antiácidos y consulte a un médico inmediatamente. Evite mezclas con amoníaco o blanqueadores, ya que liberan gas cloro tóxico.