Una hortensia en plena floración es un espectáculo de color inolvidable. ¿Sabías que algunos tipos forman sus botones florales a finales del verano, los cuales deben resistir el invierno? Vientos fríos, heladas y ciclos de congelación-descongelación pueden dañarlos, impidiendo la floración primaveral. En climas fríos, un cuidado extra maximiza las flores. Aquí te explicamos cómo prepararlas para el invierno y disfrutar de su belleza nuevamente.

1. Identifica el tipo de hortensia
El primer paso es conocer tu variedad. Si florece a mediados o finales de verano, probablemente sea hortensia suave o en panícula. Estas forman botones en primavera y rara vez necesitan protección invernal.
Las que florecen en primavera o inicio de verano son hortensias de hoja ancha o de hoja de roble. Forman capullos el verano/otoño anterior (variedades como Endless Summer también en el mismo año). En zonas de frío extremo o vientos secos, protégelas. En climas templados sin problemas previos, no es necesario.
2. Protege las hortensias de primavera e inicio de verano
El objetivo es salvaguardar los botones. Amontona hojas trituradas o mantillo de corteza alrededor de la base hasta unos 30 cm. Colócalo a finales de otoño, tras congelarse el suelo, y retíralo en primavera cuando las temperaturas suban por encima del punto de congelación.
3. Riega abundantemente
Como todos los arbustos, las hortensias invernan mejor hidratadas. Riega profundamente un par de veces en otoño. Los vientos invernales secan rápido; la humedad previa fortalece los tallos contra el aire gélido.
4. Evita podar en invierno
Podar en otoño/invierno puede eliminar botones futuros en hortensias de hoja ancha y roble. Deja las flores secas para interés invernal. Poda en primavera/verano post-floración; el nuevo crecimiento ocultará tallos muertos.
5. Lleva las hortensias en maceta al interior
Protégelas en garaje o sótano fresco (no congelante). Rega mensualmente para mantener raíces húmedas hasta primavera.