Ya sea que cultives tus propios alimentos o disfrutes de flores coloridas en tu patio, porche o balcón, notarás que en verano aumenta la sed de tus plantas... y tu factura de agua. Regar el jardín durante una temporada puede costar cientos o miles de dólares, pero con estrategias simples como minimizar el desperdicio y elegir plantas resistentes a la sequía, puedes ahorrar significativamente. Así, usas el agua de forma eficiente mientras mantienes tu jardín próspero.

Para calcular el costo exacto de regar tu jardín, conecta un medidor de agua (unos 25 dólares en Amazon) a tu grifo exterior. Según Bryan McKenzie, paisajista experto y cofundador de Bumper Crop Times, riega una vez y anota los galones usados. Luego, divide por 1.000 y multiplica por el costo por 1.000 galones de tu compañía local (verifícalo en tu factura; varía por región).
No olvides el césped, el mayor consumidor. McKenzie recomienda medir el área total y calcular una pulgada de agua semanal (equivalente a 0,62 galones por pie cuadrado). Multiplica el área por 0,62 para galones totales, luego por el costo por galón local. Ejemplo: para 1.000 pies cuadrados, necesitas 620 galones. Usa un recipiente para medir una pulgada con rociadores.
Una vez calculado el costo por riego, estima la temporada completa. Aunque las plantas necesitan agua, estos trucos probados reducen el consumo drásticamente.

Usa mantillo para retener humedad en el suelo
El mantillo orgánico (virutas de madera, recortes de césped, paja) suprime malas hierbas, protege raíces de extremos térmicos y retiene humedad. "Da sombra al suelo, reduce evaporación y protege del calor y viento", explica Angelo Randaci, maestro jardinero y experto en horticultura de Earth's Ally.
Agrega compost abundante
El compost enriquece el suelo con nutrientes, reduce fertilizantes químicos y mejora retención de agua, previniendo costras impermeables. "Facilita absorción y movimiento del agua, ideal en sequías de verano", añade Randaci.
Elige el momento óptimo para regar
Evita regar al atardecer si usas rociadores superiores, para prevenir hongos. "Mejor por la mañana, para que las hojas sequen antes de la noche", aconseja Randaci. Si no puedes, riega de noche solo en raíces.
Instala un sistema de riego eficiente
Sistemas como microirrigación (goteo, aspersión baja, subterránea) entregan agua directamente a raíces, minimizando evaporación. "Reduce consumo, erosión y malas hierbas", destaca Randaci.
Riega profundo, pero menos frecuente
Slow watering (15 minutos lentos) penetra profundo, fomentando raíces fuertes que resisten sequía. Ajusta por planta, estación, clima y suelo, indica Randaci.
Opta por plantas tolerantes a la sequía
Elige nativas locales o de 'bajo consumo hídrico'. Según WaterSense (EPA), tras el primer año, prosperan con lluvia natural. "Requieren riego solo en sequías", confirma McKenzie.

Cosecha agua de lluvia
Recoge lluvia de techos en barriles: agua limpia, sin cloro, gratuita. Reduce dependencia municipal y puede dar incentivos fiscales (hasta 50 dólares por 100 galones en 20 estados, según McKenzie; verifica restricciones locales).