Cuando las malas hierbas alcanzan la cintura, es innegable: necesitas un cortacésped.
Si alquilas tu vivienda, el mantenimiento del jardín suele recaer en el propietario o el administrador. Pero si eres dueño de tu casa, la responsabilidad es tuya.
Ya sea que cuentes con amplios acres de césped o un pequeño jardín, tienes dos opciones para su cuidado: contratar profesionales o hacerlo tú mismo. Si eliges la segunda, seleccionar el cortacésped adecuado es clave (salvo que tu vecino sea generoso y te preste el suyo). A continuación, te ofrecemos consejos prácticos, especialmente si prefieres el bricolaje.
Los precios de los servicios de jardinería varían según el tamaño del terreno, la complejidad del trabajo y la ubicación. En pueblos pequeños, un servicio básico puede costar unos 30 $ semanales. Tareas adicionales como recortar o rastrillar incrementan el precio. En grandes ciudades, los jardines son más pequeños pero la mano de obra es más cara, lo que equilibra los costos con áreas rurales.
Compara presupuestos y empresas antes de decidir. Pregunta por el programa estándar, su costo anual y los servicios opcionales. La Universidad Estatal de Ohio (Horticulture and Crop Sciences) recomienda estas preguntas clave:
- ¿Cuánto fertilizante se aplica anualmente?
- ¿La empresa aplica fertilizantes nitrogenados?
- ¿Se utilizan fertilizantes granulares o en aerosol?
- ¿Qué garantiza la empresa sobre su servicio?
- ¿Proporciona educación sobre el cuidado del césped al propietario?
- ¿El servicio es flexible y justifica su costo?
Aunque todos los céspedes parezcan similares, cada uno tiene necesidades específicas. Si tras esta debida diligencia optas por el bricolaje, determina las características ideales de tu cortacésped para un jardín impecable. Descúbrelo en la siguiente página.