Las lilas, conocidas como la "Reina de los arbustos", destacan entre los arbustos florales más resistentes y fragantes para jardines. Evocan la nostalgia de los jardines de la abuela, factor clave en su popularidad reciente. Sus flores de tallo largo se ofrecen en tonos rosa, púrpura, azul y blanco, aportando elegancia y altura al paisaje. La mayoría de variedades alcanza hasta 3 metros.
El aroma inconfundible de las lilas se intensifica bajo pleno sol y es un ingrediente común en perfumes y jabones. Verlas florecer es un deleite efímero: duran solo unas semanas al año. Excepciones como la lila Bloomerang rebrotan. Descubre estos 6 datos fascinantes sobre este arbusto excepcional.

1. Las lilas pertenecen a la misma familia que el olivo
Pertenece a la familia Oleaceae, que incluye más de 20 géneros como olivos, fresnos y jazmines. Dentro de Syringa hay más de 1.000 variedades, algunas como árboles. La lila de Pekín o el árbol japonés de lila superan los 9 metros de altura.
2. La historia de la lila se remonta a la mitología griega
En la mitología griega, Pan, dios de los bosques, perseguía a la ninfa Syringa, quien se transformó en arbusto de lila para escapar. Pan creó la flauta de pan con sus ramas. 'Syringa' deriva de 'syrinx', pipa en griego, origen del nombre científico Syringa.

3. Las lilas tienen significados distintos en diversas culturas
Simbolizan primavera y renovación por su floración temprana. Los celtas las veían mágicas por su aroma. En la era victoriana, representaban amor antiguo para viudas. En Rusia, una ramita sobre un recién nacido confería sabiduría.
4. Cada color de lila tiene un significado único
En general evocan renovación y confianza. Blancas: pureza e inocencia. Moradas: espiritualidad. Azules: felicidad y calma. Magenta: amor y pasión. La amarilla 'Primrose', introducida en 1949 y rara en EE.UU., carece de simbolismo tradicional.

5. Fueron favoritas de presidentes tempranos de EE.UU.
Originarias de Europa del Este y Asia, llegaron a América en el siglo XVII con colonos. George Washington y Thomas Jefferson las cultivaron en sus jardines, y pronto adornaron los primeros jardines botánicos estadounidenses.
6. Las lilas son reliquias de antiguas granjas
Su resistencia permite vidas de más de 100 años, sobreviviendo a las casas donde se plantaron. En caminos rurales, arbustos aislados marcan sitios de antiguas granjas del siglo pasado.
Incorpora lilas a tu jardín: regresan año tras año con flores vibrantes y aromas cautivadores. Su rica historia resalta su valor único como plantas ornamentales.