Es probable que tus enebros (comúnmente llamados cedros, aunque no lo son) estén afectados por la roya del cedro (Gymnosporangium), una enfermedad fúngica. Estas bolas naranjas viscosas son los cuerpos fructíferos del hongo. En el primer año de infección, se forma una hinchazón verde parduzca de 1 a 2 pulgadas en las ramas. La primavera siguiente, en climas cálidos y lluviosos, emite proyecciones gelatinosas naranjas que liberan esporas hacia los manzanos, su huésped alternativo.
La roya no es grave en enebros: solo mueren ramitas infectadas. Sin embargo, sí lo es en manzanos, donde causa manchas naranjas en hojas y frutos, deformando la fruta. No se propaga entre enebros ni entre manzanos; alterna entre ambos. Para romper el ciclo: planta enebros y manzanos muy alejados (difícil en zonas urbanas) o elimina las hinchazones verde parduzcas en su primer año, antes de las esporas.