Las hostas, cultivadas principalmente por su espectacular follaje en diversas formas y tamaños, son unas de las plantas de sombra más atractivas. Estas perennes también producen flores cautivadoras en blanco o lavanda, algunas fragantes, que atraen a abejorros y polinizadores. Si prefieres centrarte en las hojas, corta los tallos florales al emerger. Para usarlo en ramos, espera a que los capullos comiencen a abrirse. Si dejas las flores en la planta, elimínalos tras marchitarse. Sigue estos consejos expertos para podar hostas en tu jardín.

Época de floración de las hostas
Las hostas florecen unas tres semanas, típicamente de mayo a septiembre según la variedad. Cada planta emite varios escapos largos con capullos distribuidos a lo largo. Cada flor dura solo un día al abrirse.
Cuándo cortar los escapos de hosta
Para ramos, corta el escapo cuando solo dos flores estén abiertas; las restantes brotarán gradualmente en dos semanas en casa. Para flores en planta, retira el escapo tras el marchitamiento. La American Hosta Society aconseja cortar después de que tres cuartas partes de los capullos se hayan abierto: así, la planta ahorra energía en semillas y favorece raíces y hojas nuevas.
Evita arrancar manualmente para no dañar la planta. Usa tijeras de podar afiladas y corta cerca de la base frondosa.
Las variedades de hosta más fragantes
Varias hostas ofrecen flores aromáticas ideales para jardín o jarrones. Destaca el lirio de agosto (Hosta plantaginea), con un perfume intenso similar a la gardenia. Sus grandes flores blancas surgen en escapos de 60 cm en pleno verano. Popular en jardines sureños por su tolerancia a la humedad, con hojas verde intenso, es perfecta cerca de caminos, patios o terrazas para disfrutar su fragancia.