Si creías que el otoño marca el fin de la jardinería, ¡piénsalo mejor! Existen plantas excepcionales que mantienen el color y el interés en tu jardín, incluso con días más grises y fríos. Como expertos en horticultura, te presentamos opciones probadas para un otoño espectacular.
El enebro de alfombra azul es un arbusto rastrero ideal: sus hojas cambian a verde púrpura intenso en otoño sin caer. Muestra un follaje verde azulado plateado en primavera y verano. Prefiere sol pleno y ayuda a controlar la erosión en taludes.
El cerezo Autumnalis florece en primavera y otoño, con delicadas flores rosas pálidas. Alcanza hasta 10,7 m de altura y ancho (sin poda). Resistente al escarabajo asiático ambrosía, común en cerezos.
El agracejo Rose Glow deslumbra con hojas variegadas de rosa a burdeos, especialmente en otoño. Su porte bajo y espinas lo hacen versátil; prefiere sol moderado y mantiene su esplendor todo el año.
Los arces rojos llamas de otoño ofrecen hojas rojas cálidas que perduran más que otras. Crecen hasta 18 m y requieren riego abundante, aportando un toque ardiente al paisaje otoñal.
La dulce clemátide de otoño es un vigoroso trepador con hojas verdes robustas y flores blancas hasta entrado el otoño. Sus vainas son decorativas, pero córtalas para evitar autoinvención. Dale espacio amplio.