Un jardín de rocas bien preparado ofrece un drenaje excelente y un aspecto único. Para lograrlo, cava zanjas y coloca capas de arena y tierra. Nada realza su belleza como flores coloridas, y el esfuerzo inicial siempre vale la pena.
El primer paso es seleccionar y colocar las rocas que formarán la base. Este trabajo pesado puede requerir ayuda para las piezas más grandes. Busca rocas en tu propiedad o en tiendas de bricolaje; elige aquellas que se integren naturalmente con tu paisaje.
Una vez armada la estructura, deja reposar el jardín unas semanas para que el suelo se asiente. Luego, selecciona plantas resistentes. Planta pocas muestras al inicio, observa su crecimiento y ajústalas para el mejor efecto visual. Tras el establecimiento inicial, solo necesitarás control de malas hierbas. Los jardines de rocas son de bajo mantenimiento y visualmente impresionantes.