El final del invierno y los inicios de la primavera son el momento ideal para podar la mayoría de árboles y arbustos. Unos ejemplares sanos y bien formados realzarán la belleza de tu jardín y mejorarán la calidad de vida en tu hogar.
¿Por qué podar?
La poda beneficia la salud de los árboles y arbustos, además de satisfacer nuestro gusto estético. Entre sus principales ventajas se encuentran:
- Reparar daños. Las ramas o tallos rotos atraen plagas y enfermedades. Al eliminarlos correctamente, la planta se recupera con facilidad. Realiza esta poda cuanto antes tras la lesión.
- Eliminar molestias. Si la forsitia te engancha al pasar, el espirea bloquea las ventanas o el roble impide el crecimiento de flores y césped debajo, es hora de podar.
- Formar el crecimiento. Moldeamos árboles y arbustos para lograr formas atractivas en el jardín.
- Crear efectos especiales. Desde topiarios y espalderas hasta bonsáis, la poda permite innumerables diseños creativos.
Herramientas de poda
¡Cortar ramas grandes o elevadas es peligroso! Los aficionados deben limitarse a trabajos seguros desde el suelo. Contrata a un arborista profesional para alturas o ramas pesadas.
Tijeras de podar
Las tijeras de mano son imprescindibles. Existen modelos de bypass (hojas afiladas que se deslizan como tijeras) o de yunque (una hoja afilada contra una plana).
Tijeras de poda
Estas tijeras de mango largo cortan ramas más gruesas. Muchas incorporan un mecanismo de trinquete para mayor potencia y apertura.
Sierra de podar
Diseñadas con dientes grandes para madera verde fresca, nunca uses una sierra común. Hay modelos con mango recto de madera o curvo tipo ballesta.
Árboles
La poda óptima de árboles se realiza a finales de invierno o inicios de primavera, en reposo. Así, la planta cicatriza rápido usando sus reservas energéticas.
Elimina madera muerta o enferma para mejorar la salud. Retira ramas cruzadas que rozan y hieren la corteza.
Si buscas más luz bajo el árbol, poda ramas inferiores. Quita las que obstruyan caminos o molesten al tránsito.
Mejora la estética eliminando deformidades, adelgazando ramas para elegancia o recortando copas para mayor floración. Respeta el crecimiento natural del árbol.
Corta siempre en la base de la rama, justo fuera del collar (el abultamiento de unión). Este corte cicatriza velozmente. Evita medias ramas, que mueren y atraen patógenos.
Para ramas grandes, inicia por abajo, luego corta desde arriba para evitar desgarros por el peso.
No selles los cortes con pintura o alquitrán: estudios confirman que las plantas curan mejor sin ellos si el corte es preciso.
Arbustos
Los arbustos son plantas leñosas multirrama que brotan en grupos desde la base. En ejemplares viejos, tallos apiñados y muertos crean masas impenetrables.
Corta siempre al ras del suelo; podas altas dejan formas feas. Empieza por tallos muertos, débiles o dañados para revitalizar el arbusto.
Para rejuvenecer más, elimina ramas viejas desde el centro: permite aire y luz, promoviendo salud y floración.
No quites más de un tercio de los tallos al año para evitar estrés.
¿Cuándo podar?
En arbustos florales, respeta su ciclo. Lilas y forsitia (flor en madera vieja del año anterior) se podan post-floración. Puedes recortar en flor para ramos interiores.
Especies tardías como barba azul (Caryopteris, flor en madera nueva) se podan en invierno para estimular brotes y floración abundante.