La canela, una especia aromática esencial en la dieta mediterránea, especialmente en postres tradicionales, destaca por su alto contenido en flavonoides con propiedades antioxidantes, así como minerales como calcio, fósforo, potasio y magnesio. Beneficiosa para la salud humana, también es un aliado invaluable para el cuidado de plantas de interior, exterior y huerto. En este artículo de unCOMO, descubre cómo usar la canela para las plantas de manera efectiva y natural.
Fungicida potente
Las propiedades antifúngicas de la canela, conocidas desde la antigüedad, la convierten en un remedio natural y económico para prevenir y eliminar hongos en plantas, evitando fungicidas químicos. Hongos como el oídio o mildiu, que generan manchas blancas u oscuras en hojas y tallos, proliferan en entornos húmedos con mala ventilación o sustrato poco aireado. Espolvorea canela en polvo directamente sobre las hojas o en la tierra, especialmente si hay moho, para protegerlas de forma sencilla.
En este otro post puedes conocer Cómo hacer un fungicida casero.
Repelente natural
La canela repele eficazmente plagas de insectos y arácnidos como hormigas, mosca blanca, cochinilla, araña roja, pulgones u orugas, comunes en primavera. Cuando amenazan hojas, tallos o cultivos del huerto, actúa de inmediato. Aplica canela en polvo en la tierra alrededor del tallo o en el césped para mantenerlos alejados de forma natural y segura.
Un sustrato más rico
Rica en minerales como magnesio y calcio, esenciales para el crecimiento vegetal, la canela nutre el sustrato. Riega cada 15 días con agua de canela: hierve un palito en 1 litro de agua o disuelve 2 cucharadas de polvo en agua caliente, enfría y aplica directamente o diluida. Úsala con moderación para evitar excesos que perjudiquen la planta.
Ideal para que los esquejes prosperen
Como enraizante natural eficaz, la canela protege las raíces jóvenes de hongos y bacterias mientras aporta nutrientes. Para esquejes: espolvorea canela en el corte antes de plantar en tierra, o añade 1 cucharada de polvo al agua de remojo. Usa con moderación, ya que cicatriza el corte y previene infecciones, pero en exceso puede limitar el enraizamiento.
Buen cicatrizante
Ideal tras podas o lesiones accidentales en hojas y tallos, la canela evita microorganismos dañinos y acelera la cicatrización. Espolvorea en cortes superficiales; para daños profundos, prepara una pasta de canela con cera de vela natural derretida (sin aditivos), enfría hasta untable y aplica. Actúa como sellador protector para una recuperación óptima.