El tomillo, un arbusto aromático nativo de climas cálidos, es fácil de cultivar en macetas o jardines. Sus hojas, ricas en calcio, fósforo y con propiedades antisepticas y antiinflamatorias, son esenciales en la gastronomía mediterránea y en remedios naturales.
Úsalo fresco o sécalo con métodos sencillos para tenerlo siempre disponible. En esta guía experta de unCOMO, aprende cómo secar tomillo de forma óptima, preservando su sabor y nutrientes.
Secar tomillo al aire
El método más natural requiere paciencia y precauciones para evitar moho o deterioro.
Claves para un secado exitoso:
- Corta ramas sin flores, a ras del tronco o por encima de un nudo para promover el rebrote.
- Lava bien bajo el grifo y sacude el exceso de agua.
- Forma ramilletes de 5-6 ramas y átalos sueltos para buena circulación de aire.
- Cuélgalos boca abajo en lugar seco, ventilado y sin sol directo.
- Espera 1-2 semanas; luego, deshoja y almacena.
Secar tomillo en el horno
Método intermedio: rápido, seguro y eficaz.
- Precalienta a 150ºC, temperatura media-baja.
- Lava, sacude y extiende en una capa sobre papel vegetal.
- Hornea en la zona central.
- Seca 45-60 minutos; prolonga si es necesario.
- Enfría antes de deshojar.
Secar tomillo en el microondas
Ideal para urgencias; vigila para evitar quemaduras.
- Coloca sobre papel absorbente en plato apto.
- Calienta a potencia media-alta 15-20 segundos.
- Revisa y repite si está verde, en intervalos cortos.
Usa 2-3 ciclos para resultados perfectos.
Secar tomillo en el deshidratador de alimentos
Electrodoméstico ideal para secar uniformemente conservando aroma.
- Coloca las ramas y ajusta a temperatura media-baja.
- Procesa 1-2 horas, según cantidad.
Descubre más: propiedades del tomillo o mascarilla capilar con tomillo.