La caléndula (Calendula officinalis) es una planta medicinal valorada por sus flores, utilizadas tradicionalmente para aliviar dolores musculares, irritaciones bucales y de garganta, cólicos menstruales, fiebre y para favorecer la cicatrización. En unComo.com, expertos en jardinería te guían paso a paso para cultivar esta hermosa y útil planta en tu hogar o jardín, aprovechando sus propiedades curativas y su capacidad repelente de insectos.
Pasos a seguir:
1. Elige el lugar ideal
Sitúa la caléndula en bordes de jardín para repeler insectos gracias a su aroma. Tolera pleno sol y calor intenso, floreciendo todo el verano. En interior, asegúrale luz abundante: más luz, más flores vibrantes.
2. Prepara el semillero
Selecciona un semillero según el tamaño deseado y llénalo con tierra fresca hasta dos tercios de su capacidad.
3. Siembra las semillas
Coloca una o varias semillas en el centro, cubre con tierra hasta el borde. Mantén la tierra húmeda y expuesta a mucha luz solar. Riega diariamente (o más) si hay sol intenso; en interior, ponlo cerca de una ventana luminosa.
4. Sé paciente
La caléndula crece rápido. Espera a que alcance al menos 5 cm de altura antes de trasplantar.
5. Trasplanta con cuidado
Prepara un agujero en jardín o maceta lo suficientemente grande. Mueve la planta con raíces y tierra intactas. Respeta distancias: 12 cm para variedades pequeñas, 45 cm para grandes. Realiza el trasplante rápidamente para minimizar estrés.
6. Cuidados finales
Crece hasta 60 cm con sol abundante. Planta a finales de invierno, asegura buen drenaje y riega moderadamente, aumentando en floración. Para usos caseros, consulta Cómo hacer aceite de caléndula y Cómo hacer jabón de caléndula.