La sequía representa una amenaza creciente a nivel global, desde el oeste de Estados Unidos hasta regiones afectadas por el cambio climático. Comprender sus causas naturales y humanas es esencial para diseñar políticas efectivas que mitiguen sus impactos, según expertos de la NASA y otros organismos científicos.
Causas físicas naturales de la sequía
El Observatorio de la Tierra de la NASA identifica tres factores naturales interrelacionados que determinan la ubicación, intensidad y frecuencia de las sequías.
Temperaturas de océanos y superficie terrestre
La precipitación surge del ciclo hidrológico natural:
- El agua se evapora de cuerpos de agua o del suelo.
- La humedad se condensa en la atmósfera.
- Finalmente, precipita de nuevo sobre la Tierra.
Este proceso depende del calor solar: temperaturas más altas aceleran la evaporación. Si los océanos o suelos están fríos, las regiones dependientes sufren sequía. Por ejemplo, aguas frías en el Pacífico ecuatorial correlacionan con escasez en el oeste y centro de EE. UU.
Patrones de circulación atmosférica
Los patrones climáticos globales, incluyendo la distribución de lluvias, están impulsados por corrientes de aire. El aire caliente asciende, se enfría y genera flujos que transportan humedad, creando variados regímenes de precipitación.
Anomalías en las temperaturas superficiales alteran estos patrones, causando lluvias excesivas en unas áreas y sequías en otras. Fenómenos como El Niño y La Niña ejemplifican esto, asociándose con sequías en África, Australia, India, Brasil y Hawái.
Humedad del suelo
A nivel local, la humedad del suelo afecta la formación de nubes. Suelos húmedos enfrían el aire superficial vía evaporación, favoreciendo nubes. Suelos secos elevan temperaturas, impidiendo nubes y agravando la sequía en un ciclo vicioso.
Factores humanos que contribuyen a la sequía
Además de procesos naturales, las actividades humanas agravan las sequías al alterar el equilibrio oferta-demanda de agua.
Deforestación
La tala masiva reduce la evapotranspiración, esencial para ciclos locales de lluvia en trópicos. Menos vapor de agua significa menos nubes y precipitaciones.
- Representa el 50% de lluvias en el medio oeste de EE. UU., 90% en el Sahel africano y 30-60% en el Amazonas (CIFOR).
- La Amazonía ya sufre "sequías autoamplificadas", según estudios científicos.
Degradación del suelo
La pérdida de vegetación y prácticas agrícolas intensivas (arado profundo, químicos) exponen y deterioran el suelo.
- Reduce capacidad de retención de agua, aumentando escorrentía.
- Provoca sequías agrícolas rápidas, críticas en el Sahel (95% agricultura dependiente de suelo húmedo).
- Disminuye recarga de acuíferos, generando sequías hidrológicas prolongadas.
Aumento de la demanda de agua
La sequía hidrológica surge de déficits prolongados de precipitación combinados con alta demanda, superando suministros de ríos, lagos y acuíferos.
- Bombeo excesivo y presas hidroeléctricas agravan la escasez; en China, uso humano duplicó sequías hidrológicas e intensificó 8 veces su severidad.
- Globalmente, incrementó frecuencia en 27%, con picos en Asia (35%).
- Afecta vida silvestre y vegetación dependiente de niveles freáticos.
La mitigación es lenta, ya que la recarga natural demora. Demandas altas en épocas secas amplifican impactos.
Timing de precipitaciones y demanda
El momento importa: demandas invernales bajas minimizan problemas pese a bajo suministro; veraniegas las agravan.
Sequías agrícolas golpean en primavera por falta de agua para cultivos; lluvias estivales ineficientes pierden agua por evaporación.
Cambio climático y sequía
El calentamiento antropogénico intensifica mecanismos de sequía:
- Temperaturas anormales alteran precipitaciones.
- Aumentos térmicos promueven sequías más frecuentes y severas.
- EE. UU. (2000-2015): 20-70% más seco; globalmente, áreas extremas de 1% (1950s) a 3% (2000s).
La NASA confirma que el calentamiento global intensifica olas de calor y sequías, con proyecciones de mayor frecuencia en EE. UU.
Medidas de protección contra sequías
Las causas son complejas, pero la conservación del agua es clave. Adoptar prácticas preventivas globalmente es urgente.