Renovar tus muebles con un acabado lacado es una opción económica y efectiva para darles nueva vida. Lacar muebles implica aplicar una pintura de esmalte o laca, que ofrece un acabado liso, brillante o satinado. Aunque el lacado industrial es impecable, hacerlo en casa proporciona un toque rústico único. En esta guía experta de unComo, te explicamos cómo lacar muebles de forma sencilla y profesional.
Pasos a seguir:
Existen dos tipos principales de esmaltes para lacar muebles: al agua, fácil de usar, limpiar y más seguro; y sintético (poliuretano), que requiere disolvente, emite olores, pero ofrece un acabado superior.
Antes de comenzar a lacar tu mueble, inspecciona y repara daños como golpes o rayas con pasta de madera, ya que la laca resalta cualquier imperfección.
Asegúra que el mueble esté limpio y seco. Si es de madera, líjala para obtener una superficie lisa y libre de irregularidades.
Aplica primero la imprimación selladora, que sella poros invisibles, previene la absorción excesiva de pintura y garantiza un acabado impecable.
Tras la imprimación, líjala suavemente y elimina el polvo con un paño seco y limpio, como al barnizar madera.
Usa un rodillo especial para lacar y aplica el esmalte-laca en una dirección (de abajo hacia arriba). Deja secar la primera capa, líjala ligeramente, limpia y aplica la segunda. Líja entre capas si aplicas más.
Una vez seco, aplica cera incolora con brocha y púla con un trapo limpio para un brillo natural.