Los insectos, como los mosquitos, arruinan cenas al aire libre y noches de verano con ventanas abiertas. Los repelentes comerciales en aerosol suelen contener toxinas que irritan la piel y el tracto respiratorio. Por suerte, puedes preparar repelentes naturales caseros, seguros para todo tipo de pieles (incluso alérgicas) y respetuosos con el medio ambiente. Te explicamos cómo hacer repelente para insectos casero paso a paso.
Pasos a seguir:
1. Prepara un repelente natural en spray. En un pulverizador, vierte entre 118 y 147 ml de hamamelis (extracto de hamamelis) y añade 4-5 gotas de aceites esenciales de citronela, eucalipto y lavanda. Agita bien para mezclar y aplica sobre la piel expuesta. Lávate las manos después y evita tocarte los ojos.
2. Planta plantas repelentes naturales en tu jardín o patio para mantener los insectos alejados sin químicos. Recomendamos citronela y caléndula, cuyo aroma repele mosquitos y otros bichos. Otras efectivas incluyen: poleo (contra garrapatas, pulgones y hormigas); ajo (mosquitos, ácaros, escarabajos); hierba gatera (mosquitos, polillas); romero (moscas, escarabajos, caracoles).
3. Usa trucos simples: coloca un vaso de vinagre cerca de ventanas (los insectos lo detestan). Machaca hojas de menta con agua para potenciar su aroma. Ramilletes de albahaca o espiga (lavanda) espantan mosquitos; pon macetas de albahaca en cada habitación. Aceites de romero, tomillo, pino, cedro o geranio también funcionan.
4. Contra mosquitos, prepara un repelente con clavo de olor: hierve 30 clavos en 1 litro de agua, cuela y mezcla con champú para bebés. Aplica en rostro, brazos y piernas. Prueba siempre en una pequeña zona de piel para evitar alergias.