Si se te ha roto una llave dentro de la cerradura, no te preocupes. Aunque llamar a un cerrajero es la opción más segura, puedes intentar extraerla tú mismo con precaución siguiendo estos pasos probados. Trabaja con calma para evitar daños adicionales.
Pasos a seguir:
- Aplica lubricante en spray (como WD-40) o unas gotas de aceite 3-en-1 en la cerradura. Deja actuar durante unos minutos para aflojar el trozo roto.
- Introduce pinzas de punta fina o de aguja en la cerradura. Agarra firmemente el trozo de la llave y tira suavemente hacia afuera.
- Si no sale a la primera, repite el proceso: aplica más lubricante, espera y prueba de nuevo sin aplicar fuerza excesiva.
- Si tras 4 o 5 intentos no lo consigues, cambia el pomo de la puerta tú mismo o llama a un cerrajero profesional para evitar problemas mayores.
Consejo de experto: Usa herramientas de calidad y ten paciencia. Si la cerradura está dañada, un profesional es la mejor opción.