No importa qué estés almacenando en el congelador, mantener una temperatura estable y adecuada (idealmente entre -18°C y -20°C, según el manual del fabricante) es crucial para preservar la calidad y seguridad de los alimentos. Llevar un registro diario de la temperatura, visible en la puerta del congelador, permite monitorear y ajustar fácilmente para evitar riesgos.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
Consulta las instrucciones del fabricante para conocer la temperatura idónea recomendada para tu congelador (generalmente -18°C).
Crea una tabla con los días de la semana (o del mes) y columnas para registrar temperaturas, como casillas para -20°C, -18°C, -16°C, etc.
Imprime o dibuja el registro y pégalo en la puerta del congelador para que sea accesible. Registra al menos dos veces al día.
Mide la temperatura con un termómetro preciso y marca una "X" en la casilla correspondiente. Por ejemplo, si lee -18°C, marca en esa casilla del día específico.
Anota datos adicionales: tus iniciales, temperatura ambiente, hora de la medición y cualquier observación.