En invierno, una gran parte del calor generado por la calefacción se escapa por las rendijas de puertas y ventanas. Así, el frío se filtra en el hogar incluso con todo cerrado, obligándonos a mantener la estufa o el sistema de calefacción encendido constantemente. Para optimizar el confort, reducir gastos y conservar el calor, es esencial conocer cómo aislar la casa del frío. En unComo.com te ofrecemos una guía experta y paso a paso.
Pasos a seguir:
1. Identifica los espacios o habitaciones cuyas puertas y ventanas requieren aislamiento. En áreas que se mantienen cálidas naturalmente, no será necesario. Sin embargo, en aquellas donde el frío penetra rápidamente, aislarlas prolongará el confort y eficiencia energética.
2. Los burletes de tela son una solución efectiva y accesible contra corrientes de aire en puertas y ventanas. Puedes comprarlos listos o fabricarlos fácilmente en casa, como detallamos en este artículo.
3. Otra opción profesional es la cinta de goma adhesiva aislante. Elige un grosor adecuado midiendo previamente las ranuras. Limpia bien las superficies para una adherencia óptima, aplica la cinta y verifica que puertas y ventanas se cierren sin problemas, garantizando durabilidad todo el invierno.
4. Para una solución permanente, instala marcos de madera o metal en la ranura inferior de las puertas. Son ideales para bloquear corrientes de aire de forma definitiva y mejorar el aislamiento térmico del hogar.
5. Aislar tu casa del frío optimiza la calefacción, mantiene el calor por más tiempo y reduce significativamente las facturas, especialmente con sistemas eléctricos.