No hay lugar como el hogar. Si tu espacio no transmite calidez y confort, es hora de incorporar el hygge, la filosofía danesa que transforma cualquier casa en un refugio acogedor.
Hygge (pronunciado "hoo-gah") es una tendencia de diseño de interiores en auge por su capacidad para crear ambientes donde realmente quieras quedarte. Es accesible para cualquier presupuesto o estilo personal.
Ya sea que hayas mudado recientemente o busques revitalizar tu hogar, descubre cómo aplicar hygge para convertirlo en tu rincón favorito del mundo.
¿Qué es el hygge?
El hygge es un concepto danés centrado en maximizar la calidez y el confort en el hogar. Combina emociones, elementos y prácticas, desde detalles sutiles hasta cambios significativos. Es profundamente personal: se basa en lo que a ti te hace sentir a gusto, no en fórmulas genéricas. Aun así, hay elementos clave que definen este estilo y generan acogida inmediata.
La historia del hygge
Originado en el siglo XIX en Dinamarca y Noruega —aunque más arraigado en la cultura danesa—, hygge deriva de términos nórdicos antiguos como hyggja (pensar), hugga (consuelo) y hugr (alma o mente, que evolucionó a "abrazo").
Aunque antiguo, hygge saltó a la fama global en el siglo XXI. Entre 2016 y 2017, se publicaron más de 30 libros y artículos sobre él, llegando a ser finalista de la Palabra del Año de Oxford en 2016, demostrando su impacto universal.
Cómo incorporar más hygge en casa
El hygge va más allá de textiles suaves: abarca aromas, sonidos, colores, sabores y texturas. Incluye momentos como un gato en la ventana o un libro nocturno. Es personal, pero estos consejos probados te ayudarán a empezar.
Opta por iluminación cálida
Reemplaza luces blancas frías por bombillas amarillas suaves. Evocan atardeceres, tardes lluviosas y noches acogedoras, sintiéndose más naturales.
Enciende velas
Las velas aportan aroma y luz cálida —razón por la que los daneses consumen 13 libras por persona al año, los mayores de Europa—. Elige fragancias estacionales, de alta calidad y bajo humo.
Activa la chimenea
En días fríos, enciende la chimenea para un resplandor instantáneo. Prepárala antes del invierno para evitar corrientes de aire.
Disfruta bebidas calientes
Chocolate caliente, té o cafés con leche potencian el hygge. Combínalos con sudaderas y calcetines de lana para máxima comodidad.
Mantén el orden
El desorden bloquea la relajación. Organiza regularmente, adopta minimalismo escandinavo con el mantra "menos es más".
Incorpora comodidades personales
Agrega tejidos gruesos, sopas reconfortantes, antigüedades de latón o sillas mullidas. Todo lo que te envuelva como un abrazo.
Usa colores hygge
Neutros cálidos como blanco, gris pardo, beige, salvia y amarillos mostaza crean armonía acogedora en cada habitación.
Otros estilos de diseño "acogedores"
El hygge combina perfectamente con estos enfoques cálidos:
- Wabi-Sabi: Filosofía japonesa de minimalismo que celebra imperfecciones. Wabi evoca soledad simple; sabi, la impermanencia.
- Lagom: Sueco, significa "justo lo suficiente". Basado en satisfacción con lo esencial: Lagom är bäst.
- Japandi: Fusión japonés-escandinava de tranquilidad y funcionalidad, con hygge como pilar.
Estos estilos comparten la idea de rodearte de lo que alegra. Edita posesiones habitación por habitación, quedándote con lo funcional y pacífico, y añade toques hygge para abrazar la simplicidad.