La limpieza profunda de la cocina es esencial durante una mudanza, tanto en la casa que dejas como en la nueva. El horno acumula grasa endurecida y residuos difíciles, convirtiéndose en uno de los electrodomésticos más desafiantes. Aunque la función de autolimpieza deja olores fuertes y resultados mediocres, puedes lograr una limpieza impecable de forma natural y segura. Sigue esta guía experta para limpiar tu horno antes y después de mudarte.
Usa solo ingredientes naturales para evitar químicos agresivos como lejía o gases tóxicos. Consulta calificaciones del Environmental Working Group para limpiadores comerciales si es necesario. Necesitarás:
- Bicarbonato de sodio
- Vinagre
- Agua
- Espuma de melamina (borradores mágicos)
- Trapos limpios
Estos productos son efectivos, económicos y seguros, sin vapores nocivos.
- Extrae y limpia las rejillas
Quita las rejillas. Si están poco sucias, lávalas con agua jabonosa. Para grasa acumulada, rocíalas con bicarbonato, vierte vinagre para crear espuma reactiva, y remójalas en agua caliente durante 8 horas o toda la noche. Enjuaga y frota con agua jabonosa. - Limpia el interior del horno
Mientras remojan las rejillas, prepara una pasta con 1 taza de bicarbonato y ½ taza de vinagre. Unta uniformemente en fondo y paredes (evita la puerta por ahora). Deja actuar 6-12 horas, luego raspa y frota con esponja húmeda. La reacción química afloja la suciedad. - Limpia la puerta
Usa espuma de melamina húmeda para el interior de la puerta. Limpia el exterior con un producto para vidrios. Reinstala las rejillas, limpia perillas y manijas, y ¡disfruta el resultado!
¿Necesitas limpiar el horno rápidamente?
Para una limpieza exprés, remoja las rejillas con bicarbonato, vinagre y agua caliente por menos tiempo; frota residuos con cepillo de dientes y sal.
Para el interior, mezcla bicarbonato, agua y vinagre en un recipiente apto para horno. Unta algo en el fondo, introduce el recipiente y hornea a 100°C (210°F) por 45 minutos. El vapor afloja la suciedad; frota con esponja y espuma de melamina en la puerta.
La paciencia es clave en ambas métodos. Para más consejos, consulta nuestra guía de limpieza profunda del baño o limpieza del nuevo hogar.