La casa de los años 1920 de Galen y Laura Hines-Pierce, ubicada en el vibrante barrio Montrose de Houston, había mantenido su carácter original intacto a pesar de los cambios urbanos circundantes. "Es raro encontrar hogares tempranos en Houston con tanto carácter preservado", explica Laura. "Nos enamoramos de su esencia histórica, pero buscábamos mayor modernidad y funcionalidad".
Sala de estar antes de la remodelación.
La diseñadora Maureen Stevens, experta en renovaciones equilibradas, encontró el perfecto balance entre lo vintage y lo contemporáneo. Eliminando muebles empotrados obsoletos y una pared divisoria en la cocina, lograron una transformación inmediata. Elementos como iluminación impactante, mosaicos geométricos y muebles de estilo mid-century se integran armónicamente con los pisos y carpintería originales. En la sala de estar, Stevens recomendó conservar las molduras en ventanas y puertas, modernizando la chimenea con un perfil elegante. "Me encanta esa dualidad", comenta Laura. "Empujar los límites de la casa ha elevado nuestra calidad de vida".
Un colgante elegante sobre un medallón de techo antiguo crea un punto focal impactante. "Ocupa poco espacio visual, elevando la percepción de altura en el techo", señala Stevens.
Izquierda: Comedor antes de la remodelación. Crédito: Cortesía de Maureen Stevens. Derecha: Crédito: Peter Molick.
Transformar un pasaje junto a la entrada en comedor implicó retirar gabinetes antiguos, pintar las paredes y seleccionar muebles aerodinámicos. "Puedes combinar épocas, materiales y estilos si se complementan mutuamente", aconseja Stevens. El color de pared es Grey Owl 2137-60 de Benjamin Moore.
El papel tapiz abstracto junto al piso de parquet de pino original anima la entrada. "Si puedes salvar el suelo histórico, hazlo: ahorras dinero y conservas unicidad", recomienda Stevens.
Cocina antes de la remodelación.
Para un diseño más eficiente, Stevens eliminó la ventana sobre el fregadero, reposicionó estufa y refrigerador, y redujo la pared entre cocina y solárium, abriendo el espacio.
"Tras explorar opciones, el mosaico verde geométrico triunfó por su armonía con el follaje exterior", detalla Stevens.
La pintura blanca (Pure White SW 7005 de Sherwin-Williams) fluye al solárium. "Las casas antiguas usaban blancos marfil con tonos amarillos; este es puro, actualizando el espacio al instante con frescura", concluye Stevens.