Juntos, pero no revueltos. Este es el principio que rige la vida en la casa de la familia Furtney en Kentfield, California. Una espaciosa sala de estar abierta integra zonas de reunión, comedor y cocina, permitiendo que Erin y Tom vean un partido en la TV mientras sus cuatro hijos (Ford, John Ryan, Audrey y Fiona, de 18 meses a 8 años) juegan cerca, siempre a la vista.
La pareja iluminó el gran espacio blanqueando vigas, paredes y ladrillos de la chimenea. Incluso los paneles de los años 70 parecen madera encerada tras un acabado de pintura decorativa. Erin añadió un toque juguetón con el letrero "Cuidado con los niños" en la repisa: "Hay que mantener la fantasía", dice.
Los asientos acolchados junto a las ventanas invitan a leer, y la otomana sirve como pista de carreras o mesa de examen. Para tareas, manualidades o puzzles, hay tres mesas distribuidas. "Así estamos juntos sin hacer lo mismo", explica Erin. Los viernes, se transforma en cine familiar con palomitas en la sección. Los niños adaptan el estilo: otomana suave en vez de mesa dura, y fundas lavables en el sofá.
Una mesa redonda en el rincón mantiene a los seis en conversación. Las sillas altas turquesas se convierten en normales; Erin valora su look moderno y durabilidad.
El espacio se divide en áreas multitarea. Erin lee en el asiento de ventana con cojines de tela exterior resistente. La pintura aclaró las vigas oscuras, conservando calidez en techos altos.
Consejo del editor: Usa tela exterior para asientos de uso diario (taburetes, sillas, ventanas). Facilita limpieza y resiste el sol.
Con mesa elevada para niños, el asiento sirve para Legos o tés. Dos sillas metálicas extras son perfectas para juegos.
Puertas francesas conectan con patio exterior para cenas o juegos. Jardineras y árboles aportan privacidad.
"Siempre quise una cocina blanca y fresca: atemporal y moderna", dice Erin. La isla gris añade contemporaneidad.
Cocina en U con península oculta desorden. Tinte oscuro en roble exótico añade contraste y elegancia.
La península integra hornos, almacenamiento y barra desayuno. Pizarra grande para mensajes y vino en gabinetes cambian las reglas.
¡Detrás del sofá, una mesa estrecha de segunda mano crea zona creativa para niños!