También conocida como puntada bargello o florentina, esta técnica tradicional combina puntadas largas verticales con colores vibrantes en picos y valles zigzag. El número de octubre de 1968 de la revista Better Homes & Gardens incorporó este patrón ondulado para infundir la estética psicodélica de la época en los interiores hogareños.
En la actualidad
Apreciada por su vitalidad, la puntada flame moderna evoluciona la uniformidad geométrica tradicional con variaciones artesanales y texturas únicas. Sus aplicaciones son versátiles: desde esferas de reloj pintadas y telas con ondas marinas hasta accesorios asimétricos. Esta alfombra en un comedor colorido fusiona tonos pastel en un arcoíris para un estilo femenino y fresco.
Solo un toque
Un detalle de puntada flame revitaliza espacios sin abrumar. Actualiza ropa de cama, sofás y asientos con cojines en este patrón. La tela original encaja perfectamente en este dormitorio acogedor, armonizando con muebles y accesorios tradicionales.
Cuelga suelto
Explota los tonos variados de la puntada flame para un esquema de color cohesivo. En esta sala de estar, las cortinas flameadas enlazan el amarillo intenso del sofá de cuero con azules fríos de accesorios, mientras rayas fucsias danzan sobre paredes grises.
Siéntate bien
Integra asientos tapizados en flame stitch en estilos clásicos para un toque contemporáneo y aireado. Estas sillas de comedor de corte tradicional se modernizan con la tela flameada. Un esquema monocromático asegura armonía con la decoración europea clásica.