Las mantas decorativas son accesorios ideales para añadir color y textura a sofás o sillas. ¿Has visto esas mantas en revistas de decoración, colocadas con elegancia casual sobre el respaldo del sofá? Los métodos de plegado que te mostramos, desde ordenados hasta informales, se adaptan a tu estilo. Con práctica, lograrás un salón, estudio o dormitorio cálido y acogedor, perfecto para relajarte.

Método de plegado ordenado
Para un look impecable, dobla la manta en tercios a lo largo. Luego, dóblala por la mitad en longitud para formar un rectángulo perfecto. Colócala sobre una esquina del sofá o silla, alisándola si es necesario. Añade uno o dos cojines delante para rematar.

Método Flip-and-Flop
Para un estilo más relajado, dobla la manta por la mitad verticalmente, alineando las esquinas. Gírala por la mitad sobre tu antebrazo y déjala caer sobre la esquina del sofá o silla. Ajusta los bordes y cojines a tu gusto.

Método de pellizcar y tirar
Para un efecto effortless, dobla la manta por la mitad verticalmente. Pellizca el pliegue central y tírala sobre el mueble deseado con un movimiento rápido de muñeca. Si te gusta el resultado, déjala así y añade cojines. Si no, ¡vuelve a intentarlo!

Cómo doblar una manta en la cama
Aunque el método de pellizcar y tirar funciona en sofás, sillas y camas, muchos prefieren orden en el dormitorio. Dóblala en tercios a lo largo, alinéala con los pies de la cama y deja caer los extremos por los lados, centrándola para un acabado uniforme. O colócala en diagonal en una esquina.

Cómo guardar mantas decorativas
Si tienes varias mantas o no usas una al dormir, opta por cestas grandes. Enróllalas o dóblalas e introdúcelas dentro. Elige cestas con tapa para un look ordenado, o deja una esquina asomando en una abierta para un toque casual.