La mayoría de las personas convive con cierto desorden en su día a día, pero los expertos coinciden en que eliminarlo genera beneficios exponenciales para nuestra salud y bienestar. Marie Kondo, organizadora profesional internacional, autora del bestseller La magia del orden y estrella de la serie de Netflix Tidying Up with Marie Kondo, desató una polémica en redes al recomendar limitar la colección de libros a unos 30 volúmenes. Internet reaccionó con fuerza, defendiendo apasionadamente sus estanterías repletas.
Este debate revela un apego emocional profundo no solo a los libros, sino a las pertenencias en general. Sin embargo, ¿es saludable vivir rodeados de exceso de objetos?
Vida desordenada, mente desordenada
«Recuerda el proverbio zen: la forma en que una persona hace una cosa es como hace todo», afirma Regina Leeds, organizadora profesional con más de 30 años de experiencia y autora de 10 libros sobre organización, como One Year to an Organized Life. «El caos en el espacio físico refleja y genera caos mental».
Expertos en salud mental respaldan esta idea: vivir en entornos abarrotados afecta negativamente nuestro bienestar. Aunque el acaparamiento patológico es un trastorno grave, incluso el desorden acumulado casual —como pilas de libros o correo sin ordenar— puede generar estrés crónico.
La conexión con el cortisol
El desorden visual sobrecarga el cerebro, que procesa menos información en espacios ordenados, fomentando la concentración. Un estudio de 2011 en el Journal of Neuroscience demostró que los participantes eran más productivos y menos irritables en entornos libres de clutter.
Esto se debe al cortisol, la hormona del estrés: niveles bajos pero constantes provocan ansiedad, depresión y problemas como el TEPT. Investigaciones de 2010 en el Journal of Personality and Social Psychology, realizadas por la Universidad del Sur de California con 30 parejas, revelaron que las mujeres experimentan mayores picos de cortisol en hogares desordenados, agravados por su rol tradicional en las tareas domésticas.
Procrastinación y más
Un estudio de junio de 2018 en Current Psychology vinculó el desorden con la procrastinación en todas las edades: estudiantes, adultos jóvenes y mayores de 50 años. Esto lleva a bajo rendimiento, ansiedad, depresión y baja autoestima, con efectos más intensos en grupos mayores.
Cómo organizarte efectivamente
En sociedades de consumo, el exceso de objetos es común. Organizadores como Leeds recomiendan deshacerse de lo innecesario. La clave: tomarlo paso a paso, reconociendo que organizar es una habilidad aprendida.
«Quien crece en un hogar caótico puede sentirse avergonzado, pero debe entender que se puede aprender», explica Leeds. «Es una destreza vital con aplicaciones ilimitadas».