A nadie le agrada que el destornillador se deslice del tornillo o que, sin querer, se dañe la cabeza del mismo, obligándonos a recurrir a herramientas como taladro o sierra para extraerlo. Estos inconvenientes surgen al usar el destornillador equivocado para el tipo de tornillo.
Existen tres tipos principales de tornillos, cada uno con su destornillador específico. El primero es el ranurado (una sola ranura), ideal para ebanistería y carpintería. El segundo, de cruceta (ranuras en cruz), se usa en zonas ocultas y es perfecto para atornilladores eléctricos. Dentro de estos, los Phillips tienen cuatro brazos en forma de cruz, mientras que los Posidrive presentan una estrella de ocho puntas. El tercero es el hexagonal o de cabeza hueca, como el Torx con su estrella de seis puntas.
Emplear un destornillador Phillips en un tornillo Posidrive (o viceversa) daña rápidamente los brazos internos de la cabeza, complicando su extracción futura.