Los fregaderos de porcelana, con su icónico acabado blanco brillante, son muy comunes en cocinas y baños. Con el uso diario, acumulan suciedad, grasa o manchas difíciles. Aquí te ofrecemos consejos probados y seguros para restaurar su brillo, basados en recomendaciones de expertos como el Porcelain Enamel Institute y Reader's Digest.
- Limpieza general: Elimina la suciedad básica y restos de comida con detergente lavavajillas. Para mayor potencia, frota con una esponja en una pasta de bicarbonato de sodio y agua tibia [Porcelain Enamel Institute]. Usa siempre esponjas o paños de nailon; evita materiales abrasivos que rayen el esmalte [Housekeeping Channel].
- Espuma de grasa y jabón: Mezcla 1 cucharada de amoníaco en 1 galón (3,7 litros) de agua caliente y frota el fregadero [Reader's Digest].
- Manchas de café: Frota con un paño humedecido en bicarbonato de sodio [Porcelain Enamel Institute].
- Manchas de óxido: Prepara una pasta con ¼ taza de jugo de limón y 1 taza de bórax. Aplícala con una esponja y enjuaga con agua tibia [Reader's Digest].
Para un brillo impecable, frota con vinagre blanco puro y enjuaga con agua fría [Reader's Digest]. Siguiendo estos pasos, mantendrás tu fregadero como nuevo de forma segura.