El marfil es un material preciado en objetos decorativos, especialmente en piezas talladas de gran belleza y delicadeza. Para conservarlo en perfecto estado con el tiempo, es esencial una limpieza adecuada. En esta guía experta de unComo.com, te explicamos paso a paso cómo limpiar el marfil sin dañarlo, respetando su antigüedad y valor. Recuerda: para piezas muy valiosas, consulta a un profesional.
Pasos a seguir para limpiar el marfil:
Para limpiar el marfil correctamente, considera la antigüedad de la pieza. Las más antiguas suelen tener un acabado tradicional con sombras grises o marrones características que debes preservar durante la limpieza.
Para piezas de marfil, mezcla jabón neutro con abundante agua. Frota suavemente con un cepillo blando para eliminar la suciedad. Enjuaga con agua limpia y seca con un paño suave sin pelusas. Verás cómo queda impecable.
Otro excelente aliado para limpiar el marfil es el amoniaco. Mezcla 1 parte de amoniaco con 5 partes de agua, frota con cepillo suave, enjuaga y seca. Tu pieza quedará perfectamente limpia.
Si el objeto combina marfil y madera, usa serrín y jugo de limón en partes iguales para formar una pasta. Frota suavemente, enjuaga con paño húmedo y seca con uno suave sin pelusas. ¡Quedará impecable!
Para un brillo perfecto tras la limpieza, aplica una capa fina de cera incolora. Así, tu pieza de marfil lucirá radiante por más tiempo.