Las baldosas cerámicas de piso están diseñadas para resistir alto tráfico y el peso de muebles [fuente: Home Resource]. Retirar un piso de baldosas antiguas puede requerir romper no solo las piezas, sino también el mortero o hormigón subyacente. Es una tarea de renovación ardua, polvorienta y desordenada. Si optas por hacerlo tú mismo en vez de contratar profesionales, sigue esta guía experta.
- Seguridad ante todo. Protege tus ojos con gafas de seguridad ante posibles fragmentos voladores y usa mascarilla para evitar inhalar polvo de cemento.
- Eliminar la lechada. Raspa la lechada con un cúter multiusos o martillo y cincel de albañilería. Esto allana el camino para extraer las baldosas.
- Retirar las baldosas. Golpea suavemente cada baldosa para detectar las sueltas e introdúcelas con martillo y cincel. Si resisten, rómpelas en trozos pequeños. Desecha todos los restos una vez completado.
- Quitar el hormigón subyacente. Cincela los restos adhesivos con martillo y cincel. Limpia el piso con agua. Opcionalmente, usa sierra circular [fuente: Home Depot].