Hacer una vela de oración es tan sencillo como fabricar cualquier otra vela. Cualquier vela puede transformarse en una de oración gracias al sentimiento con el que se elabore y la intención con la que se use.
Ideas comunes para velas de oración
Las velas de oración comerciales suelen venir en recipientes de vidrio altos y estrechos, de un solo color o con rayas. Puedes replicar este estilo siguiendo el mismo proceso que para velas en recipiente. Recomendamos usar mechas específicas para contenedores estrechos para asegurar una combustión limpia y segura.
Otra opción es crear velas de pilar independientes, que se queman en un plato o candelabro. Estas se tiñen con colores simbólicos, como el favorito de la persona por la que oras, o rayas rojas, blancas y azules para honrar a un soldado.
También existen velas cónicas colocadas ante imágenes sagradas, como retratos de seres queridos, Jesús o la Virgen María.
Independientemente del tipo, fabricar una vela de oración es igual de accesible que cualquier otra.
Consejos prácticos para hacer una vela de oración
Antes de empezar, elige el estilo: para velas en vidrio, prepara el recipiente; para pilares, el molde adecuado; para cónicas, una lata de café para sumergir.
Selecciona la mecha según el diámetro final: tipo S (pequeñas, como 44-20-18) o tipo X (grandes, como 52-31-18).
Reúne cera, colorante, aceites aromáticos seguros para velas (etiquetados como tales), un derretidor (estufa o eléctrico), utensilios para remover, masilla para moldes con agujero inferior y lengüeta para fijar la mecha.
Calcula la cantidad de cera según el molde (consulta al proveedor si es necesario). Derrite la cera con el colorante, añade fragancia si deseas y remueve bien.
Coloca la mecha centrada en el molde o recipiente, fijándola arriba con un palillo. Vierte la cera caliente, reservando algo para repuestos tras el enfriado inicial. Trabaja en una bandeja con papel aluminio por si hay fugas.
Una vez endurecida y rellenada, enfría completamente antes de desmoldar o encender.
La actitud de oración en cada vela
Mientras elaboras la vela, medita sobre la persona por la que orarás o a quien regalarás. Infúndele pensamientos positivos y curativos; así, transmitirás esa energía.
Esta intención es lo que convierte cualquier vela en una de oración. ¡Quizá toda vela hecha con amor sea, en esencia, una vela de oración!