Los pisos de madera dura son duraderos y retienen bien el calor, a diferencia de otros tipos de suelos. La lijadora de tambor es una herramienta potente con láminas abrasivas intercambiables que lijan la madera para lograr un acabado suave y brillante. Antes de encenderla, prepara el área: inspecciona clavos salientes, grietas o juntas a reparar, y barre el piso. Usa máscara antipolvo, gafas protectoras, tapones para oídos y asegura buena ventilación, ya que genera ruido, polvo y suciedad intensos. Con todo listo, procede con la lijadora.
La lijadora de tambor requiere práctica. Empieza en zonas menos visibles, como bajo muebles, hasta dominar su control. Hay dos métodos principales. Primero, lija a lo largo de las tablas, de lado a lado: inclina la máquina al encender/apagar y no pares en un sitio para evitar daños. Elige bandas según el estado del piso; el papel de lija varía en abrasividad (gruesa, media, fina).
Segundo método: lija en diagonal, de esquina a esquina, con pasadas sucesivas; inclina al girar. Repite desde la esquina adyacente para cubrir todo. Cambia a lija más fina progresivamente. Usa lijadora de bordes para zonas inaccesibles.
El acabado resalta la belleza natural de la madera, pero cada lijado elimina una capa, limitando repeticiones.