Limpiar la plata esterlina consiste en eliminar el deslustre y pulir la pieza para recuperar su brillo natural. El deslustre surge por la oxidación causada por sulfuros y cloruros en el aire, que tiñen la plata de amarillo. Si no se trata, evoluciona a tonos marrones y, finalmente, a un negro púrpura iridiscente. Lo ideal es intervenir en etapas tempranas con limpiezas suaves y regulares. La plata usada frecuentemente y lavada con cuidado requiere menos mantenimiento. Trátala con delicadeza, ya que es un metal blando [fuente: Bishop Museum].
A continuación, te detallamos métodos probados para limpiar plata esterlina:
- Retira polvo, suciedad o grasa lavando suavemente con jabón para platos sin aroma a limón. Seca y pule con un paño suave y limpio.
- Para deslustre leve, usa desinfectante de manos líquido no abrasivo, sin perfume ni aloe (como Purell o Windex con vinagre). Humedece una bola de algodón grande, gira frecuentemente mientras limpias y seca con un paño de algodón.
- Emplea un paño de pulido especial para deslustre ligero.
- Para deslustre más pronunciado, opta por un limpiador comercial para plata. Evita productos para cobre o latón, que son abrasivos y pueden rayar la superficie [fuente: Bishop Museum].
- Usa reducción electroquímica: sumerge una placa de aluminio en solución tibia de bicarbonato de sodio. Contacta la plata con la placa; el deslustre desaparece. Nota: puede rayar y hacer que se empañe más rápido.
- Con tableta limpiadora de dentaduras de 5 minutos: llena una tetera con 2 tazas de agua tibia, agrega la tableta, sumerge la plata por 10 minutos y enjuaga con agua tibia [fuente: Herman].
Para mantener la plata impecable, evita contacto con sal, limón, huevo, mostaza, mayonesa o caucho. Guárdala envuelta en pañuelo sin ácido, dentro de un paño plateado o bolsa de polietileno sellada [fuente: estes-simmons].