Tus platos sucios saldrán impecables si mantienes tu lavavajillas limpio y desinfectado. El lavavajillas es un electrodoméstico esencial en cualquier cocina moderna, que ahorra tiempo y esfuerzo al lavar la vajilla. Desde modelos compactos de encimera hasta versiones profesionales, su mantenimiento regular garantiza un rendimiento óptimo y platos relucientes.
Aunque la tecnología ha avanzado, estos aparatos requieren cuidados periódicos para eliminar residuos, gérmenes y olores. Una limpieza profunda marca la diferencia entre platos limpios y limpios como los chorros del oro. Sigue estos seis pasos expertos para desinfectar tu lavavajillas de forma efectiva.
- Limpiar la suciedad visible: Retira los platos y examina el interior. Elimina restos de comida o suciedad del desagüe, bajo la rejilla inferior (puedes retirarla si es necesario). Una vez limpio, prosigue.
- Limpiar la puerta: Si hay un cestillo para utensilios en la puerta, retíralo y límpialo. Mezcla ¼ taza de bicarbonato de sodio con 1 litro de agua. Usa una bayeta, papel absorbente o cepillo de dientes para frotar el interior y exterior de la puerta, eliminando manchas, huellas y jabón acumulado en ranuras.
- Revisar el filtro: Si tu modelo tiene filtro extraíble (en la base), sácalo, enjuágalo bien y desecha los residuos atrapados.
- Limpiar el brazo rociador: Usa un palillo para destapar los orificios obstruidos en el brazo giratorio.
- Ejecutar ciclo con vinagre: Vierte vinagre blanco en un recipiente apto para lavavajillas y colócalo en la rejilla superior o inferior. Inicia un ciclo con agua caliente para disolver grasas, restos de comida y jabón.
- Ciclo final con bicarbonato: Espolvorea 1 taza de bicarbonato de sodio (polvo de hornear) en el fondo y ejecuta un ciclo corto. Esto desodorizará y eliminará olores persistentes.
Publicado originalmente: 31 de marzo de 2011