Los pisos laminados representan una opción económica y práctica alternativa a la madera natural. No requieren clavado, lijado, teñido ni acabado, y ofrecen alta resistencia a arañazos, abolladuras, decoloración y manchas.
¿Sabías que los pisos laminados, inventados por Pergo, han revolucionado la decoración del hogar? Imitan fielmente la madera o baldosas cerámicas, están disponibles en múltiples colores y estilos, y se instalan directamente sobre pisos existentes, ideal para renovaciones rápidas [fuente: Pergo].
Compuestos por cuatro capas unidas mediante calor y presión, incluyen una capa superior de óxido de aluminio transparente resistente a manchas, una hoja decorativa de resinas de melamina, un núcleo de fibra de alta densidad saturado en resinas antihumedad, y un respaldo estabilizador.
Hechos con fibras de celulosa natural, se expanden y contraen con la humedad. Su sistema de lengüeta y ranura permite instalación flotante sobre el contrapiso, adaptándose a cambios ambientales sin adherirse.
No recomendados para zonas de alta humedad como baños, saunas o lavanderías.
Continúa leyendo para conocer las herramientas y materiales necesarios para una instalación exitosa.